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¿Cómo empezó todo?

Anteriormente cuando todo comenzó, cuando los dinosaurios habitaron la tierra y Luca Pacioli soñaba con la contabilidad de doble entrada, había un concepto conocido como ‘pooling’  (o centralización) y nadie sabía qué era la plusvalía. La teoría de la evolución simple dice que todas las formas de vida deben evolucionar, y fue por esto, que por medio de la NIC 22 el pooling fue erradicado y reemplazado por el método de adquisición. Y fue en este momento cuando se dio a conocer la plusvalía.

Los contadores conceptuales sostienen que pagar de más por un negocio no cumple con la definición de un activo. Por ahora, dejemos esto de un lado y aceptemos que el débito terminó en el balance general y que este débito fue llamado plusvalía.

Al principio, la elite de la contabilidad no sabía qué hacer con dicho débito por lo que se introdujo la amortización para que poco a poco fuera despareciendo. En su momento, la NIIF 3 fue emitida y con ella vino el concepto de una prueba de deterioro anual.

¿Qué pudo haber salido mal?

Las pruebas de deterioro representan el peor ejemplo del choque que puede haber entre la naturaleza humana y la contabilidad. Es como pedirle a un adicto al chocolate que explique por qué una ensalada sabe mucho mejor que una barra de chocolate. La NIC 36 exige que la gerencia prepare pruebas de deterioro. Estas pruebas deben estar basadas en pronósticos razonables y evidenciables de la Compañía aceptando que es posible que las cosas salgan mal. La gerencia, por su naturaleza, cree en la Compañía, cree en el crecimiento, y piensa que todas las cosas saldrán bien. La NIC 36 la obliga a ir en contra de ese optimismo inherente y a pensar en los malos tiempos.   

El IASB ha identificado este choque y otros problemas prácticos con las pruebas de deterioro como parte de la revisión post implementación de la NIIF 3. Algunos de los temas que atraen la atención incluyen:

·         Dificultades para alcanzar una tasa antes de impuestos (¿acaso no todo el mundo utiliza el Promedio Ponderado del Costo de Capital – WACC?)

·         Naturaleza artificial del Valor en Uso

·         Dependencia en las hipótesis subjetivas

·         Distribución de la plusvalía a Unidades Generadoras de Efectivo - UGE

·         El costo para realizar la prueba en comparación con el beneficio de los datos suministrados a los usuarios.

La aceptación del Consejo de que la NIC 36 necesitaba reformularse ‘un poco’ se aseguró un lugar en la agenda de investigación.  

El IASB también decidió incluir un Proyecto aparte sobre la contabilidad posterior de la plusvalía. Para quienes extrañan simplemente dividir en 20, las propuestas no van a ser tan sencillas. Una de las propuestas ha sido un método de amortización de balance creciente. ??? ¡Sí! Has leído correctamente. El FASB también está debatiendo la contabilidad posterior de la plusvalía y, si los rumores son ciertos, esto podría avanzar hacia un modelo de amortización.

¿En dónde estamos hoy?

Actualmente, la NIC 36 todavía exige que se hagan pruebas anuales de deterioro a la plusvalía y aunque tanto el deterioro como el tratamiento posterior de la plusvalía se han incluido en la agenda, no habrá cambios a corto plazo. Si el FASB va más rápido, esto podría llevar a una divergencia en la contabilidad entre las NIIF y los PCGA de los Estados Unidos. 



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